En una tarjeta prepago el dinero hace un viaje de ida y vuelta: primero entra —la recarga— y después sale —la compra o la retirada—. En la Tarjeta Correos Prepago Mastercard los dos tramos de ese viaje tienen peaje, y el primero tiene una particularidad que cambia por completo la forma de usarla: cuesta lo mismo recargar 25 € que recargar 250 €. Quien no lo sepa puede acabar pagando ocho veces más de lo necesario por meter exactamente el mismo dinero en la tarjeta. Aquí está la cuenta.
Cada recarga cuesta lo mismo, cargue poco o cargue mucho
Las dos vías de recarga están tarifadas de forma distinta sobre el papel —1,50 € por operación en una oficina de Correos, y un 0,5 % con un mínimo de 1,50 € cuando se recarga desde la aplicación o la web con una tarjeta de otra entidad—, pero en la práctica coinciden en casi todo el recorrido útil de la tarjeta, porque hasta los 300 € el porcentaje no alcanza el mínimo y se paga el mínimo.
El resultado es una comisión fija disfrazada de comisión variable. Y una comisión fija se comporta siempre igual: cuanto menor es el importe, mayor es el porcentaje.
| Importe de la recarga | Comisión | Coste efectivo |
|---|---|---|
| 20 € | 1,50 € | 7,5 % |
| 30 € | 1,50 € | 5,0 % |
| 50 € | 1,50 € | 3,0 % |
| 100 € | 1,50 € | 1,5 % |
| 200 € | 1,50 € | 0,75 % |
| 250 € | 1,50 € | 0,6 % |
Una recarga de 20 € paga un 7,5 %. Ninguna tarjeta de este comparador tiene una comisión de compra que se acerque a esa cifra, y sin embargo es lo que paga, sin enterarse, quien va poniendo diez o veinte euros en la tarjeta cada vez que la necesita.
La factura anual sale del número de recargas, no del dinero gastado
De lo anterior se deduce la regla práctica del producto: lo que determina el coste no es cuánto se gasta, sino en cuántas veces se mete ese dinero. Veámoslo con un usuario que mueve 200 € al mes, un importe que cabe holgadamente dentro de los límites de la cuenta Simplificada.
| Forma de recargar los 200 € del mes | Comisión mensual | Comisión al año | Sobre el dinero movido |
|---|---|---|---|
| 1 recarga de 200 € | 1,50 € | 18,00 € | 0,75 % |
| 2 recargas de 100 € | 3,00 € | 36,00 € | 1,5 % |
| 4 recargas de 50 € | 6,00 € | 72,00 € | 3,0 % |
| 8 recargas de 25 € | 12,00 € | 144,00 € | 6,0 % |
La diferencia entre la primera fila y la última es de 126 € al año por mover exactamente el mismo dinero. Nada en la tarjeta ha cambiado: solo el hábito de quien la usa. Por poner esos 126 € en contexto, equivalen a más de quince tarjetas físicas nuevas, o a cinco años de la comisión de mantenimiento de la cuenta Ampliada.
De ahí sale el primer consejo operativo, que vale para cualquier usuario del producto: recargue una vez al mes el importe que prevea gastar, no cada vez que se quede corto. Si el cálculo falla y hay que volver a recargar, se pagan 1,50 € más; si se acierta, se paga una sola vez.
Hay un matiz importante para quien recarga mucho: por encima de 300 € el mínimo deja de mandar y empieza a aplicarse el 0,5 % puro, de modo que una recarga de 600 € cuesta 3 € y una de 1.000 €, 5 €. A partir de ahí el porcentaje ya no mejora por agrupar, y el ahorro de concentrar recargas se agota. Ese tramo, además, solo está al alcance de la cuenta Ampliada, porque los límites de la Simplificada no llegan.
El segundo peaje: lo que cuesta que el dinero salga
Meter el dinero es la mitad del viaje. La otra mitad depende por completo de cómo se gaste, y aquí las diferencias son mucho mayores que en la recarga.
| Forma de gastar el saldo | Coste de la salida | Sobre 100 € |
|---|---|---|
| Compra en euros, en tienda o por internet | Sin comisión de la tarjeta | 0,00 € |
| Retirada en oficina de Correos (cuenta Ampliada) | Gratis | 0,00 € |
| Retirada en oficina de Correos (cuenta Simplificada) | 1,00 € por operación | 1,00 € |
| Retirada en cajero en España | La tasa que aplique el titular del cajero | Variable |
| Compra en divisa distinta del euro | 2,5 % sobre el tipo de cambio | 2,50 € |
| Retirada en cajero del EEE | 1 %, mínimo 2,00 € | 2,00 € |
| Retirada en cajero fuera del EEE | 2,00 € más 2,5 %, más la tasa del cajero | 4,50 € y subiendo |
La lectura es nítida: gastar el saldo comprando en euros no cuesta nada; convertirlo otra vez en billetes, o llevarlo fuera del euro, siempre cuesta. La tarjeta está diseñada para pagar, no para hacer de cajero portátil.
Conviene añadir una salida que no aparece en ninguna tabla de tarifas como tal y que sin embargo vacía cuentas: el saldo olvidado. Si la cuenta Simplificada pasa noventa días sin ninguna operación, empieza a devengar una comisión de inactividad de 3 € cada treinta días que se descuenta del saldo. No es una salida voluntaria, pero sale igual, y se lleva por delante importes pequeños en pocos meses.
El viaje completo de 100 €
Uniendo los dos tramos se obtiene lo único que de verdad importa: cuánto de cada 100 € llega a convertirse en algo útil. Suponemos una única recarga, que es la forma barata de hacerlo.
| Uso que se le da a los 100 € | Entrada | Salida | Coste total |
|---|---|---|---|
| Compras online y en tienda, en euros | 1,50 € | 0,00 € | 1,50 € (1,5 %) |
| Retirada en oficina, cuenta Simplificada | 1,50 € | 1,00 € | 2,50 € (2,5 %) |
| Retirada en cajero del EEE | 1,50 € | 2,00 € | 3,50 € (3,5 %) |
| Compras en divisa distinta del euro | 1,50 € | 2,50 € | 4,00 € (4,0 %) |
| Retirada en cajero fuera del EEE | 1,50 € | 4,50 € o más | 6,00 € o más (6 % o más) |
Entre la primera fila y la última hay una diferencia de cuatro veces. Y ninguna de las dos opciones es «la tarjeta»: las dos son la misma tarjeta usada de manera distinta. Quien la utiliza como monedero de compras online paga un 1,5 %; quien la utiliza para sacar billetes en un viaje lejano paga un 6 % o más, sin contar lo que cobre el cajero.
Cuatro reglas que salen de estas tablas
- Recargue una sola vez al mes. Es la decisión que más dinero mueve: entre una recarga mensual y ocho hay 126 € al año de diferencia.
- Nunca recargue importes pequeños. Por debajo de 30 €, el coste efectivo supera el 5 %; por debajo de 20 €, el 7,5 %.
- Gástela comprando, no sacando. La compra en euros es el único uso que no añade comisión sobre lo ya pagado al recargar.
- No deje saldo parado. Si va a estar meses sin usarla, vacíela: la inactividad se cobra sobre lo que quede dentro.
Resumen
La Correos Prepago no es cara ni barata en abstracto: su precio depende casi por entero de dos decisiones del usuario, cuántas veces recarga y cómo saca el dinero. Con una recarga mensual y uso en compras dentro del euro, el peaje se queda en torno al 1,5 % y el producto cumple bien su función de monedero accesible sin banco. Con recargas pequeñas y frecuentes y retiradas en cajero, el mismo producto se pone por encima del 6 % y deja de tener sentido frente a cualquier tarjeta de débito de una cuenta sin comisiones.
Quien quiera el cuadro completo —las dos modalidades de cuenta, los límites de recarga, los requisitos de contratación y el resto de tarifas— lo encontrará en nuestro análisis completo de la Tarjeta Correos Prepago Mastercard, que es la referencia de la que salen todas las cifras de este artículo.
Análisis actualizado en septiembre de 2026 con las condiciones publicadas por la entidad y las referencias del Banco de España.
