En una tarjeta revolving casi todo el debate se concentra en el tipo de interés, y con razón. Pero hay un coste que no depende del dinero que debes ni del plazo que elijas, sino únicamente del día del calendario en que llega el pago: la comisión por reclamación de impago. La Tarjeta de Crédito Cofidis (Mastercard) la publica por tramos de días, algo que no hacen todas las entidades, y eso permite calcular con exactitud lo que cuesta un descuido de una semana frente a uno de tres. Esa cuenta es la que hacemos aquí.

Una comisión que mira el calendario, no el importe

Las condiciones publicadas por el emisor fijan tres tramos. Entre el día 0 y el día 5 de retraso no se cobra nada: 0 €. Entre el día 6 y el día 19 se aplican 15 €. A partir del día 20, 30 €, que es además el tope: la comisión no sigue creciendo por más que se alargue el retraso.

Conviene fijarse en lo que esa estructura implica. Es un importe fijo, idéntico para quien se retrasa en una cuota de 30 € y para quien lo hace en una de 200 €. No es un porcentaje, no se prorratea por días dentro de cada tramo y no depende del saldo pendiente. Dicho de otro modo: cruzar la medianoche del quinto día cuesta 15 €, y cruzar la del decimonoveno cuesta otros 15 €. Entre medias, el reloj no cobra nada.

Hay que añadir dos cautelas de rigor. La primera: Cofidis no publica un interés de demora específico para esta tarjeta, de modo que aquí no lo damos por supuesto ni lo sumamos a los cálculos. Lo que sí sigue corriendo es el coste ordinario del saldo aplazado, al 21,58 % TIN y 23,85 % TAE. La segunda: tampoco se publica ningún periodo de días sin intereses, así que no existe un margen de gracia documentado que convenga dar por hecho.

Lo que pesan 15 € y 30 € sobre cada cuota mensual

Como la comisión es fija y la cuota mensual la elige el titular, el daño relativo cambia por completo según esa elección. Un retraso de tres semanas sobre una cuota pequeña puede costar tanto como la cuota entera.

Cuota mensual elegidaRetraso de 6 a 19 días (15 €)Retraso desde el día 20 (30 €)
30 €50 % de la cuota100 % de la cuota
50 €30 % de la cuota60 % de la cuota
100 €15 % de la cuota30 % de la cuota
150 €10 % de la cuota20 % de la cuota
200 €7,5 % de la cuota15 % de la cuota

La lectura es contraintuitiva y merece subrayarse: la comisión por retraso castiga con más dureza a quien paga cuotas bajas, que es precisamente el perfil con menos margen de tesorería. Quien tiene fijada una cuota de 30 € y se demora veinte días acaba desembolsando ese mes 60 € y habiendo amortizado exactamente lo mismo que si hubiera pagado a tiempo.

La comisión traducida a intereses

Otra forma de medir estos 30 € es convertirlos a la unidad en la que se mide el resto de la tarjeta. Con un TIN del 21,58 %, el saldo pendiente genera aproximadamente un 1,798 % mensual. Basta dividir para saber cuántos meses de intereses equivalen a la comisión máxima.

Saldo pendienteIntereses de un mesMeses de intereses que equivalen a 30 €
500 €8,99 €3,3 meses
1.000 €17,98 €1,7 meses
1.500 €26,97 €1,1 meses
2.000 €35,96 €0,8 meses
3.000 €53,94 €0,6 meses

Son cálculos de la redacción a partir del TIN publicado por la entidad, sin incluir conceptos que el emisor no detalla. El resultado dice algo útil: para una deuda de 500 €, olvidarse veinte días cuesta lo mismo que arrastrar ese saldo durante un trimestre largo. Para quien tenga saldos pequeños, la puntualidad vale más que cualquier negociación de tipo.

Y hay un segundo efecto que no aparece en ninguna tabla. Esos 15 € o 30 € no se pagan aparte ni desaparecen: se incorporan a una deuda que sigue devengando el 23,85 % TAE hasta que se liquida. Una comisión por retraso no es un peaje que se abona y se olvida, es un ladrillo más en el saldo.

El retraso también afecta a la puerta de entrada

Hay una consecuencia que no se mide en euros y que en esta tarjeta concreta pesa especialmente. Entre las condiciones de acceso publicadas figura estar al día en el pago de las cuotas, junto con llevar más de seis meses como cliente de la entidad y disponer de una línea de crédito activa. Es decir: el historial de puntualidad con Cofidis no solo determina lo que se paga, también determina el acceso al producto. Quien acumula retrasos no solo gasta más, sino que se juega la elegibilidad.

De ahí que las medidas preventivas sean baratas y valgan mucho. Tres que funcionan en cualquier tarjeta con cuota mensual fija:

  • Fijar la cuota por debajo del techo cómodo, no en el límite. Una cuota que solo se puede pagar los meses buenos garantiza un tramo de 15 € antes o después.
  • Anotar la fecha de cargo, no la de compra. Los cinco días sin comisión existen, pero se cuentan desde el vencimiento, y es ese día el que hay que tener en el calendario.
  • Dejar el importe de la cuota separado el día que entra la nómina, en lugar de confiar en que quede saldo a final de mes.

Quien quiera el panorama completo de costes, tipos y requisitos encontrará el detalle en el análisis completo de la Tarjeta de Crédito Cofidis (Mastercard), donde también figuran las comisiones de disposición de efectivo y los conceptos que el emisor no publica.

Resumen: la aritmética del retraso en cinco líneas

  • La comisión por reclamación va por tramos de días: 0 € hasta el día 5, 15 € del 6 al 19 y 30 € a partir del día 20, con ese máximo de 30 €.
  • Es un importe fijo, así que su peso depende de la cuota elegida: 30 € son el 100 % de una cuota de 30 € y el 15 % de una de 200 €.
  • Sobre un saldo de 500 €, esos 30 € equivalen a 3,3 meses de intereses al 21,58 % TIN; sobre 3.000 €, a poco más de medio mes.
  • La comisión se suma al saldo y sigue generando intereses al 23,85 % TAE hasta que se liquida.
  • Estar al día es además requisito de acceso publicado para esta tarjeta, de modo que un retraso tiene coste económico y coste de elegibilidad.

Análisis actualizado en septiembre de 2026 con las condiciones publicadas por la entidad y las referencias del Banco de España.