El mantenimiento de la Tarjeta Visa Business Prepago de Unicaja tiene dos precios muy distintos: 32 € al año por tarjeta, o 5 € al año por tarjeta si el contratante tiene además otra tarjeta de débito o de crédito de la entidad. La diferencia es de 27 € por tarjeta y por año, y la condición para conseguirla es una vinculación que muchas empresas preferirían no asumir. La pregunta, entonces, no es si 27 € son mucho o poco, sino a partir de cuántas tarjetas la vinculación se paga a sí misma. Esa cuenta es la que hacemos aquí.
La condición, en una línea
Unicaja cobra 5 € de emisión por tarjeta, de una sola vez, y exime del mantenimiento el primer año. A partir del segundo año empiezan los 32 € anuales por tarjeta, que bajan a 5 € anuales por tarjeta si existe esa otra tarjeta de la entidad en manos del contratante. Nótese que la condición no se cumple por tarjeta: una sola tarjeta de débito o de crédito de Unicaja rebaja el mantenimiento de todas las prepago del lote. Es lo que convierte la decisión en un problema de escala y no de preferencia.
Quien quiera el detalle completo de tarifas —recargas, cajeros, el 3,95 % de cambio de divisa y lo que la entidad no publica— lo tiene en nuestro análisis completo de la Visa Business Prepago de Unicaja. Aquí nos quedamos con una sola casilla de esa tabla.
El coste de la segunda tarjeta: la pieza que falta
Para resolver la cuenta hace falta saber cuánto cuesta esa segunda tarjeta, y aquí hay que ser honesto con lo que sabemos y lo que no. La condición admite una tarjeta de débito o una de crédito. El coste de las tarjetas de débito de Unicaja no figura en el material que hemos analizado, así que no ponemos cifra: es una pregunta para la oficina.
De crédito sí tenemos datos. La Tarjeta Mastercard Crédito de Unicaja no cobra nada el primer año y después son 44 € anuales, con dos vías de exención: 60 operaciones de compra o recargas de móvil al año —una media de cinco al mes— o ser titular del Plan 0,0 cumpliendo sus requisitos. Eso parte el problema en dos escenarios muy diferentes.
En el escenario favorable, el administrador usa esa tarjeta de crédito cinco veces al mes para gastos que ya iba a hacer, la exención se activa y la vinculación cuesta cero. En el escenario desfavorable, la tarjeta se queda guardada, no se llega a las 60 operaciones y la vinculación cuesta 44 € al año. Las dos columnas de la tabla siguiente son esos dos escenarios.
La cuenta: a partir de cuántas tarjetas compensa
| Tarjetas prepago | Mantenimiento sin vinculación | Mantenimiento con vinculación | Ahorro bruto | Resultado si la de crédito cuesta 44 € | Resultado si la de crédito está exenta |
|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 32 € | 5 € | 27 € | −17 € | +27 € |
| 2 | 64 € | 10 € | 54 € | +10 € | +54 € |
| 3 | 96 € | 15 € | 81 € | +37 € | +81 € |
| 5 | 160 € | 25 € | 135 € | +91 € | +135 € |
| 8 | 256 € | 40 € | 216 € | +172 € | +216 € |
| 10 | 320 € | 50 € | 270 € | +226 € | +270 € |
El punto de equilibrio está entre la primera y la segunda fila. Con una sola tarjeta prepago y una tarjeta de crédito que se paga, la vinculación es un mal negocio: se ahorran 27 € y se gastan 44, un saldo de 17 € en contra. Con dos tarjetas prepago ya se gana, aunque por poco margen. Desde la tercera, la cuenta deja de estar discutida: 37 € a favor, y creciendo de 27 en 27 por cada tarjeta añadida.
Si la tarjeta de crédito queda exenta —cinco compras al mes no es un objetivo exigente para un administrador que ya gasta con el banco—, la última columna manda y la vinculación compensa siempre, incluso con una única prepago. La conclusión operativa es menos sobre matemáticas que sobre hábito: lo que decide el resultado no es el número de prepago, es si alguien va a usar la tarjeta de crédito con regularidad.
Tres años de flota: el coste total según el tamaño
Una empresa no decide esto por un año. Ampliemos el horizonte a tres, con los 5 € de emisión pagados una vez, el primer año exento de mantenimiento y los años segundo y tercero a precio completo o rebajado.
| Tarjetas prepago | Emisión, una vez | Años 2 y 3 sin vinculación | Años 2 y 3 con vinculación | Total 3 años sin vinculación | Total 3 años con vinculación |
|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 5 € | 64 € | 10 € | 69 € | 15 € |
| 3 | 15 € | 192 € | 30 € | 207 € | 45 € |
| 5 | 25 € | 320 € | 50 € | 345 € | 75 € |
| 8 | 40 € | 512 € | 80 € | 552 € | 120 € |
| 10 | 50 € | 640 € | 100 € | 690 € | 150 € |
Las dos últimas columnas suponen que la tarjeta de crédito ha quedado exenta. Si no lo está, hay que sumar 88 € a la columna de la derecha, correspondientes a los años segundo y tercero a 44 €, y el primer año sigue siendo gratuito. Incluso con ese añadido, una flota de cinco tarjetas pasa de 345 € a 163 € en tres años: la vinculación sigue ganando por más de la mitad.
Hay una lectura que la tabla no muestra y conviene decir en voz alta. El primer año el mantenimiento es cero en los dos escenarios, de modo que la decisión no es urgente: una empresa puede contratar las prepago, usarlas doce meses y decidir la vinculación cuando llegue la primera liquidación de verdad, con datos reales de cuántas tarjetas acabó necesitando. Nada obliga a resolverlo el día de la firma.
Resumen
- La vinculación ahorra 27 € por tarjeta y por año: 32 € frente a 5 €, y basta una sola tarjeta de débito o de crédito de Unicaja para rebajar todo el lote.
- Si la tarjeta de crédito asociada se paga a 44 €, el punto de equilibrio está en dos tarjetas prepago; con una sola, la vinculación cuesta 17 € al año.
- Si esa tarjeta de crédito queda exenta con 60 compras al año o con el Plan 0,0, la vinculación compensa desde la primera prepago.
- En tres años, una flota de cinco tarjetas pasa de 345 € a 75 € con la vinculación activa, o a 163 € si además se paga la tarjeta de crédito.
- El primer año no hay mantenimiento, así que la decisión puede esperar doce meses y tomarse con el número definitivo de tarjetas sobre la mesa.
Análisis actualizado en octubre de 2026 con las condiciones publicadas por la entidad y las referencias del Banco de España.
